El premio que te cuesta cero y vale doble
Un café gratis en la barbería de al lado premia a tu cliente, le trae un cliente nuevo al barbero y a ti no te cuesta ni el café. Las alianzas convierten a los vecinos en tu catálogo de premios.
La cuenta que lo explica todo
Un premio de tu carta te cuesta producto. Un premio del vecino te cuesta una conversación.
Ponlo en números. Regalas un postre que te cuesta 1,10 € de producto y entregas 30 premios al mes: son 33 € de margen que salen de tu caja todos los meses, mientras el programa siga vivo.
Cambia ese mismo premio por «un café en la cafetería de enfrente». A ti te cuesta cero. A la cafetería le cuesta 0,40 € por café, y solo cuando alguien entra de verdad. Si de esos 30 vales se canjean 15, ha pagado 6 € por 15 personas que no la conocían y que ahora saben dónde está la puerta: cuarenta céntimos por cliente nuevo.
Ahí está todo. Cada uno regala lo que le sale barato y recibe lo que le sale caro. Tú entregas margen ajeno; él entrega producto propio a cambio de tráfico que no tenía. Y el trato se cierra de pie, en la acera, en dos minutos.
Las dos formas de montarlo
Hay dos caminos y no son la misma cosa con distinto nombre. Aliados es poner el beneficio del vecino como premio de tu club. Convenios —en el menú hay dos pantallas con ese nombre: la que lleva el botón Canjear un vale, no la de códigos para empleados de una empresa— es para cuando el acuerdo va en serio y quieres números.
| Aliados | Convenios | |
|---|---|---|
| Para qué | Poner el beneficio del vecino como premio de tu club | Un acuerdo con dos lados, con límites y con cuentas |
| Qué ve tu cliente | La ficha del aliado en el reverso de su tarjeta: beneficio, dirección, horario, teléfono | Su ficha (dirección y teléfono) y, encima de todo, el código del vale para leerlo en voz alta |
| Cómo se valida allí | Mirando la tarjeta del cliente | Tecleando el código y marcándolo entregado |
| ¿El aliado necesita cuenta? | No, ni se entera del sistema | No: si no usa etlas, recibe un enlace para su móvil |
| Qué mides | Premios enlazados y cuántos hay por canjear | Entregados, canjeados y el porcentaje entre los dos |
Empieza por Aliados: es el camino corto y le vale a cualquier acuerdo de barrio, porque el vecino no tiene que instalar nada ni acordarse de nada.
Montarlo, paso a paso
- Abre Aliados y pulsa Nuevo aliado.
- Rellena Negocio y Beneficio que ofrece. Después Cómo se canjea, Dirección, Horario y Teléfono, y sube su logo. Eso es lo que tu cliente va a leer en el móvil, de pie, delante de una puerta que no conoce.
- Ve a Configurar → Los premios y pulsa Nuevo premio. En ¿Dónde se canjea? elige el nombre de tu aliado en lugar de En mi negocio. Ese selector solo aparece si ya existe un aliado: por eso el orden importa.
- Arrastra el premio al sello donde quieres que caiga.
- Listo. Cuando alguien lo gane, la ficha del aliado aparece sola en el reverso de su tarjeta, y a tu equipo le sale al escanear. Antes de ganarlo no se enseña: no tiene sentido mandar a nadie a un sitio al que todavía no puede ir.
La pantalla de Convenios —la que lleva el botón Canjear un vale— es para cuando el acuerdo va en serio y quieres números. Ahí se registra qué regalas, las condiciones, un Máximo de vales y una fecha Hasta. Si el aliado también usa etlas le llega como propuesta, y no se regala nada hasta que pulsa Aceptar: un acuerdo que activa una sola parte no es un acuerdo. Si no lo usa, al guardar recibes un enlace para pasárselo: es su mostrador, sin cuenta ni contraseña, para guardar en la pantalla de inicio del móvil. Teclea el código, ve quién viene y qué se lleva, y confirma. El mismo código dos veces se rechaza, con la fecha y la hora del primer canje.
A quién se lo pides
La regla es una: que comparta cliente contigo y no compita contigo. Misma acera, horarios que se completan, gente parecida.
- Ticket bajo y mucha frecuencia (cafetería, panadería): ya regalas barato todos los días. Usa al aliado para el premio grande del final de la cartilla, el que no te puedes permitir tú.
- Ticket alto y poca frecuencia (peluquería, óptica, taller): tú no puedes regalar un corte cada mes; la cafetería de al lado sí puede regalar un café. Ese es tu aliado natural.
- Restaurante de cena: el aliado te sirve para dar algo en las visitas intermedias sin tocar tu margen.
- Varios locales: una ficha de aliado por zona. Mandar a alguien a cruzar la ciudad por un café es peor que no darle nada.
Y pídele siempre algo de coste bajo y margen alto para él: una bebida, un extra, la primera clase. Nunca su producto estrella. Un acuerdo que le duele se cae en tres semanas y encima te deja mal con el vecino.
Los errores de siempre
- Cerrarlo con el dueño y no con quien está en barra el sábado. Por eso la ficha tiene el campo Cómo se canjea: el cliente enseña la pantalla y la frase es la misma para todos.
- Elegir al aliado por simpatía y no por cliente. Te llevas bien con el del taller, pero tu gente viene andando y el taller está a tres kilómetros.
- Un acuerdo sin final. En un convenio pones Máximo y Hasta por algo: se prueba con cien vales y tres meses, no con «a ver qué tal».
- No mirar el número. Cuarenta vales entregados y dos canjeados no son un convenio flojo: son un premio que a nadie le apetece. Cámbialo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un comercio aliado en un programa de fidelización?
Otro negocio donde se canjea un premio de tu club: tú lo regalas, él lo entrega. A ti no te cuesta producto y a él le entra gente nueva con una razón concreta para cruzar su puerta. Funciona porque cada uno da lo que le sale barato.
¿Tiene que usar etlas el negocio aliado?
No. En la pantalla de Aliados basta con crear su ficha: el vecino no instala nada. Y si quieres que además compruebe un código, un convenio con un negocio de fuera le da un enlace propio para el móvil, sin cuenta ni contraseña.
¿Cómo sabe el aliado que el premio es de verdad?
El cliente le enseña su tarjeta del móvil: ahí sale el premio, «Se canjea en» con el nombre del aliado y sus datos. En un convenio lleva además un código de ocho caracteres, sin letras ni números que se confundan al dictarlos, que el aliado teclea en su mostrador y marca como entregado. El segundo intento con el mismo código se rechaza.
¿Qué le pido a un comercio aliado?
Algo que a él le cueste poco y a tu cliente le suene a mucho: una bebida, un extra, la primera clase, un porcentaje sobre un servicio de margen alto. Su producto estrella no, aunque te lo ofrezca. Y déjale claro desde el principio que el trato es recíproco: tú también vas a regalar lo tuyo en su club.
Todo esto viene incluido
Nada de lo que has leído se contrata aparte: está dentro de etlas, esperando a que lo enciendas. Si ya eres cliente, entra a tu panel y actívalo hoy; si todavía no, el alta se hace sola y tu club puede estar funcionando esta semana.
Ver precios y empezar